Equipos autónomos cargados con agentes extintores a presión (polvo ABC, CO2 o agua) diseñados para combatir principios de incendio de forma rápida. Son el elemento de seguridad activa obligatorio en talleres, oficinas y vehículos comerciales. Al ser la única categoría en este grupo, destaca por permitir la extinción inmediata del fuego antes de la intervención de los bomberos.