Estos discos abrasivos combinan la estructura elástica de la fibra de nylon no tejida (vellón) con un soporte rígido de fibra vulcanizada para mayor estabilidad. Se emplean en amoladoras para limpiar corrosión, satinar metales y suavizar huellas de lijados previos. A diferencia de los discos de desbaste tradicionales de óxido de aluminio o cerámico, no alteran las cotas ni la geometría del metal.